Las cosechas de trigo no eran
siempre las mismas. Unas veces eran muy abundantes y otras escasas.
Además, Valencia siempre ha sido deficitaria en cereales,
por lo que para poder cubrir las necesidades de la población,
éstos se compraban a otras regiones, tanto de España
como del resto de países del Mediterráneo occidental.
El trigo tiene la ventaja de poder
almacenarse durante largos periodos de tiempo sin que se estropee,
por lo que se decidió que la mejor solución sería
construir unos lugares de almacenaje adecuados que permitieran
comprar grandes cantidades de trigo y guardarlo para cuando éste
escaseara.
Una vez tomada esta decisión, el siguiente paso era decidir
dónde se construían estos lugares de almacenaje
conocidos con el nombre de "silos".
Tras
estudiar el territorio, se decidió que el mejor emplazamiento
era Burjassot.
La construcción se inició
en el año 1573 y duró nada más y nada menos
que 233 años, finalizándose en el año
1806. A lo largo de este tiempo se llegaron a construir 43
depósitos o silos.
En el año 1982 los Silos
de Burjassot fueron declarados monumento histórico artístico
nacional.
Actualmente su uso está cedido al Ayuntamiento de Burjassot,
que utiliza este espacio para la celebración de eventos
culturales como teatro, conciertos o danza, manteniendo
de este modo el "servicio público" de los silos
para la población.
Bautizados por el rey Fernando VII como el "Balcón
de España", los Silos de Burjassot son hoy mucho
más que un monumento.
Si se construyeron para almacenar trigo, hoy podemos decir que
lo que almacenan es la historia de los últimos 400 años. Nuestra historia.