La UPCCA interactuará con el alumnado y las familias de los centros educativos en el curso 2026/2027

5 junio 2026|Burjassot

El nuevo curso escolar 2026/2027 empieza a prepararse y, con él, los diferentes servicios de que dispone el Ayuntamiento de Burjassot están trabajando en los proyectos que van a desarrollar en los centros educativos del municipio. Entre estos servicios, la Unidad de Prevención Comunitaria en Conductas Adictivas (UPCCA) de Burjassot ya tiene todo preparado para, un curso más, estar presente en los centros.

Concretamente, y por segundo año consecutivo, el servicio municipal estará presente en el 100% de los centros escolares de educación obligatoria y formación profesional básica del municipio (Primaria, ESO y FPB). Con ello, durante el curso escolar 2026/27, toda la población de Burjassot en esos niveles educativos accederá de forma estructurada a contenidos de promoción de habilidades para la vida y prevención de conductas adictivas.

La estupenda aceptación de los centros educativos a esta iniciativa, enmarcada dentro de los Programas de Bienestar Emocional y Prevención de Adicciones que impulsan las Consellerias de Sanidad y Educación de la Generalitat Valenciana, con el trabajo del Ayuntamiento de Burjassot, refleja el gran compromiso y esfuerzo que realiza la UPCCA, coordinada desde la Concejalía de Sanidad por Isabel Mª Mora, para llegar a todos las y los escolares del municipio y el enorme compromiso conjunto de docentes, equipos directivos y departamentos de orientación de todos los colegios e institutos locales para poder acoge en sus aulas las charlas o actividades propuestas por la UPCCA.

La implicación de este servicio municipal será transversal, ofreciendo materiales didácticos especializados, sesiones formativas y un plan de acompañamiento constante al profesorado. Además, el programa incluye una línea prioritaria de atención a las familias, proporcionándoles espacios de asesoramiento y pautas claras para detectar señales de alerta y mejorar la convivencia en el entorno del hogar.

A través de un enfoque netamente preventivo, proactivo y comunitario, la metodología de los programas se aleja de la prevención punitiva tradicional para centrarse en el desarrollo de las denominadas «destrezas vitales», y su objetivo principal es proporcionar herramientas que ayuden a afrontar un entorno social cada vez más exigente en cuestiones de salud mental y prevención de conductas de riesgo. Para ello se trabajan temas como el autocuidado, la gestión de la frustración, las habilidades de comunicación, la resistencia a la presión de grupo, la resolución de problemas, la gestión y regulación emocional, la mejora de la autoestima, la empatía y el pensamiento crítico, etc.

Estas competencias socioemocionales han demostrado ser la herramienta protectora más eficaz para evitar que niños, niñas y adolescentes deriven en conductas adictivas, ya sean relacionadas con sustancias o con el uso patológico de las tecnologías, las pantallas y los juegos de azar.

Esta iniciativa autonómica se basa en el modelo de Habilidades para la Vida (HpV) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha demostrado en numerosos estudios internacionales su eficacia para reducir trastornos como ansiedad, depresión, ideación suicida, violencia escolar y consumo de sustancias. Este modelo de prevención es igualmente recomendado por otros organismos internacionales como UNICEF, UNODC y UNESCO.